Politica de calidad

Calidad como premisa del servicio prestado y bandera para ejercer la docencia.

Es claro para los fundadores que la ética constituye un eje constructor de futuro en un país necesitado de proyectar valores y conciencia ciudadana, donde se mire el bien del otro como parte del bien propio.

En el Acta de Fundación se esbozan las características, para que los hombres que en ella se formen cimienten su ejercicio profesional en las dimensiones básicas de la experiencia humana: la verdad, la búsqueda del conocimiento, la bondad, la ética, el compromiso con el desarrollo económico del país y la unidad, en su trabajo diario para construir una nación donde la convivencia para la paz sea primordial.

Debido a las instalaciones en las que funcionará la Fundación, las directivas centrarán sus esfuerzos en la calidad de la educación de sus programas para proyectarse a través de ellos. Todo esto da pie para trazarse como primera meta futura la adquisición de un terreno donde se desarrolle un espacio educativo moderno, que facilite el crecimiento y desarrollo de la institución, con nuevos programas dentro de la Fundación.

La fundación inicia su labor con una organización centrada en su Consejo Superior, delegando como Representante Legal al Rector, de donde se desprenden las direcciones generales, cubriendo así el manejo de cada una de las funciones sustantivas junto con la dirección administrativa y financiera, sin olvidar la división de Autoevaluación.